Costilla de ternera ecológica, jugosa y llena de sabor, procedente de animales criados en libertad, sin hormonas ni antibióticos, y alimentados exclusivamente con pastos naturales. Una carne de calidad excepcional que refleja el respeto por la tradición y el entorno.
La base de esta calidad está en la trashumancia, un método ancestral que permite a las reses moverse entre pastos de altura en verano y valles en invierno. Este sistema mejora la salud del ganado, aporta variedad a su dieta y enriquece el sabor de la carne, al tiempo que protege el medio ambiente y las prácticas ganaderas tradicionales.
Disfrutar de una costilla de ternera ecológica no es solo un placer gastronómico: es una forma de reconectar con la tierra, apoyar un modelo de ganadería sostenible y saborear el auténtico espíritu del Pirineo. ¡Perfecta para asar, guisar o hacer a la brasa!

